| Esta vez las alarmas no surtieron efecto, pues el día anterior estuvo súper cargado dejándonos exhaustos. Al despertar estaba claro ya y de un solo me puse en pie y busque al equipo que aun dormía, a excepción de Rex que desde oscuro monitoreaba la ola.
Rex es el joven del grupo y siempre carga un rigio tremendo… en todo momento quiere estar en el agua y sufría al ver como otros surfistas se le adelantaban hacia la ola.
Salimos disparados al punto izquierdo frente el Hotel Chancletas donde el día anterior disfrutamos de unos tubos celestiales. Esta vez contamos con la agradable compañía de Shay (dueño del hotel) junto a dos locales. Aunque no estaba tan perfecto como el primer día, el equipo se divertía, aéreos y tubos… el team Surfari Nicaragua no pasaba desapercibido ante los extranjeros que estaban en el agua.
Buenas tomas para el video, no así las fotos. Yali ( fotógrafo de la gira) seguía teniendo problemas con las fotos hasta punto que nos preocupó de sobremanera y causó tensión entre el equipo.
El tema de las fotos fue en incremento y Yali estaba muy preocupado puesto que no capturaba una sola imagen clara. Los chicos terminaron la sesión satisfechos y animados por lo bien que la ola los trató.
Después de hidratarnos nos dirigimos hacia el hotel a tomar nuestro tan merecido desayuno. Uff, que cuchara tenia la cocinera… delicioso.
La noticia del día fue que Yali logró resolver el problema de las fotos liberándonos de la tensión causada por ello.
Nos despedimos de los locales y de nuestro amigo Shay para dirigirnos hacia el Hotel Playa Roca, en León. Recargamos hielo para las bebidas al pasar por Chinandega y un pequeño accidente nos hizo recordar que somos de carne y hueso… me arañé la mano haciendo un grind en la tina de la camioneta, nada serio.
Arribamos a León por la tarde y almorzamos en el Hostal Shark Pit, lo que nos hizo recordar la amigable visita del tiburoncito en el arrecife del día anterior.
Que buena idea haber traído con nosotros la tabla de skate de Baldo, si que se divertían sobre ella, no desaprovechamos ninguna parada técnica para darle a los trucos.
Llegamos al hotel Playa Roca disfrutando de un hermoso atardecer y compartiendo entre todos experiencias de vida.
Había gran expectación entre el equipo por una playa secreta que visitaríamos el siguiente día, que emocionante!
Despedimos el día con la cena acompañados de nuestro anfitrión Fito, gracias por todo broder!
Beto |