| Salí de Managua de madrugada rumbo a La Boquita para encontrarme con los muchachos desayunando en el Ranchón Bravo Mar.
Al llegar empezó una lluvia de quejas y reclamos de todos los surfistas... Beto hizo esto, Luis dijo aquello... había una atmósfera pesada llena de malos entendidos y cansancio.
Inmediatamente organicé una reunión para tratar de tranquilizar a todos y explicar y resumir todo lo que había pasado hasta el momento. Hubo discusiones, algunos se alteraron, Luis hasta llegó a decir que ya no quería seguir en el tour.
Beto al oir esto se enojó mucho y se apartó del grupo para tratar de tranquilizarse.
A estos muchachos hay que mantenerlos ocupados para que no piensen tanto en ideas locas, así que decidimos hacer unas cuantas tomas de Augusto con la patineta mientras esperabamos a que subiera la marea un poco más.
En San Juan del Sur es uno de los mejores: salta barriles, gradas, hace flips, varials, grinds (términos de maniobras del skate).
Estabamos en esto cuando apareció Bladimir, un niño de 13 años, todo flaquito y chiquito (parece de 10!) con una patineta vieja y en mal estado.
Todos quedamos asustados de lo bueno que era! con sólo 6 meses de practicar el skate hacía casi todo lo que Augusto estaba haciendo. Lo lleva en la sangre, súper ágil y flexible!
Le prestamos nuestra patineta para que hiciera una demostración de sus habilidades... saltó 4 gradas haciendo un giro de 180 grados, hizo ollies, flips, "walk the dog" y una serie de maniobras que con una buena patineta y unas semanas de práctica llegaría a dominarlos sin complicaciones.
Con la entrevista, las fotos y videos que le hicimos, Surfari Nicaragua asumió la responsabilidad de ayudar a Bladimir a conseguir un patrocinador que le done una buena patineta y si es posible un buen par de zapatos para que siga practicando este deporte. Quien sabe, talvés llegue a competir a nivel internacional algún día.
Decidimos dejar el concreto para dedicarnos a lo nuestro. La marea ya había subido lo suficiente así que caminamos con nuestras tablas hacia el punto donde salen las buenas olas.
El mar estaba un poco revuelto, las olas estaban un poco cerradas pero aún así los muchachos dieron un buen espectáculo. Dennis se conoce perféctamente esta ola, sabe hacia donde nadar para encontrar la mejor ola y una vez de pie sobre la tabla hace maravillas.
Luis y Zamir estaban un poco frustrado porque no lograban hacer buenas maniobras debido a las condiciones de las olas. Mientras Rex y Augusto no se rindieron ni un momento tratando de analizar y dominar las olas.
Nos despedimos de La Boquita para tomar rumbo hacia el departamento de Rivas, hacia el municipio de Tola. Para ahorrar tiempo y combusible decidimos aventurarnos por un camino de tierra que atravieza la Reserva Natural de Chococente (no es ChAcocente).
El tránsito de vehículos por este camino es casi nulo, hay partes que está en pésimas condiciones y en temporada de lluvia es imposible pasar debido al terreno arcilloso de ciertas partes.
A lo largo del camino logramos ver conejos, varias familias de monos congos, un halcón y muchas aves de colores y sonidos variados.
Llegamos a Playa Guasacate en la comunidad de Las Salinas, Tola. En esta playa existe una serie de hotelitos, bares y restaurantes donde la mayoría de sus clientes son surfistas de todas partes del mundo que vienen a nuestro país exclusivamente para surfear Popoyo, la ola más conocida de Nicaragua a nivel mundial.
Nos hospedamos en La Tica #2 y cenamos donde Doña Gloria, una excelente cocinera y dueña del Camping Mendoza.
Después de acomodarnos en los cuartos y tener una sabrosa cena, decidimos bajar la comida jugando desmoche apostando, el chele (camarógrafo) nos limpió a todos!
Baldo |